Cómo elegir la fotografía para el retrato de su mascota
Un buen retrato empieza antes del retrato — con la fotografía que le entrega al artista. Si alguna vez se ha preguntado por qué una foto de su mascota le hace sentir que es ellos y otra no, esto es para usted. Pocas cosas importan de verdad; la mayoría, no.
Los ojos son el retrato
Si un retrato falla, casi siempre falla en los ojos. La fotografía de referencia debe tomarse con la cámara a la altura de los ojos de la mascota — no desde arriba mirando hacia abajo. Agáchese, póngase de rodillas, siéntese en el suelo. El brillo (ese pequeño destello blanco en la pupila) es lo que hace que cobren vida en el lienzo, y solo se consigue cuando la luz natural incide en el ojo más o menos de frente. No luche contra la iluminación; simplemente baje la cámara.
Una sola foto, nítida
Envíenos la foto más nítida que tenga, no la mejor posada. Una mirada espontánea bajo luz natural suave siempre supera a un «di patata». Las cámaras de los teléfonos son perfectamente válidas, especialmente las de los modelos más recientes. Evite el flash: la capa reflectante que tienen los ojos de los animales convierte el flash en un disco verde o amarillo que resulta muy difícil de corregir en la impresión.
Luz natural, en interior o exterior
A media mañana o a última hora de la tarde, junto a una ventana o a la sombra en el exterior, es lo ideal. El sol directo del mediodía aplana los rasgos y apaga el color en mascotas de pelaje claro. Los días nublados son, inesperadamente, perfectos: la capa de nubes actúa como una enorme caja de luz difusa.
Prescinda del disfraz
Pañuelos, jerséis, gorros de fiesta… resultan entrañables en la fotografía original, pero en la pared se convierten en una forma extraña. A menos que el disfraz sea el propósito del retrato, elija un encuadre en el que su mascota se muestre tal cual es.
Lo bastante cerca para llenar el encuadre
El artista necesita la cara con el tamaño suficiente para trabajar. Ocupe al menos la mitad de la fotografía con la cabeza y los hombros. Si tiene que ampliar o recortar mucho solo para ver los ojos, el retrato perderá detalle en las partes que más importan.
Una prueba útil
Observe tres o cuatro fotografías candidatas seguidas. Aquella que le haga detenerse y pensar «ahí está» — esa es la foto. No la más favorecedora. La más ellos.
Cuando nos envíe la fotografía, le mostraremos una prueba digital del retrato para que nos dé su visto bueno antes de imprimirlo. Si consideramos que la fotografía no va a captar bien el parecido, se lo diremos y le pediremos otra. Solo enviamos el retrato si refleja fielmente a su mascota.